
Contrucción del texto en trabajo colaborativo del grupo conformado por: Coordinadorde grupo Jorge Andrés Castro. Integrantes: Ramiro Ruales, Nubia Eugenia Gómez, Carmen Elisa España y Paolo Andrea Acosta.
La naturaleza es la muestra maravillosa de la divinidad de Dios, como cada ser desde su simplicidad nos enseña el poder del equilibrio entre los demás seres, cuan sabia es, que ninguno está por encima de otro.
Vivir en la actualidad, una santa y pura simplicidad, es obrar limpiamente, es querer y servir a mí hermano respetando su forma de pensar y de actuar sin límite alguno.
En las cosas simples de la vida, está la profundidad, la escencia o belleza de las cosas. Y la grandeza misma esta circunscrita a las obras que son fruto del amor, del desprendimiento, con el único propósito de ayudar, sin hacer alarde de las obras porque bien lo cita el evangelio "que no sepa tu mano izquierda, lo que hace tu derecha".
El fin de San Francisco era el de realizar obras sin esperar nada a cambio, ese es un proceso de simplicidad.
Algo tan sencillo que hacia san Francisco, Amar , Servir y ser Espiritual, en su comunidad le valió para tener una sabiduría profunda; nosotros podemos encaminarnos a seguir sus pasos, solo basta querer, pues la fórmula no es secreta.
“El que obra la verdad –y no el que sólo la piensa – va a la luz” Jn 3,21
Entregar lo mejor de nosotros, dar lo único que podamos tener, construir la felicidad del prójimo, y si esta implica el sacrificio de muchas cosas nuestras estas no deben ser impedimento para tal hecho, al igual que Jesucristo lo dio todo por nosotros, nosotros también debemos estar dispuestos a entregarlo todo por el prójimo, ser hermanos menores es la entrega total, la entrega desde el corazón y la convicción.
Vivir en armonía con el entorno entregarnos a los demás servir, y nada mas olvidarnos de la recompensa simplemente actuar no solo quedarse en palabras solo hacerlo y ya.
Como el amor más puro solo surge y brota sin obligarlo, apreciar lo más bello del mundo para darle lo mejor de nosotros al mundo sin reparo, sin restricciones y sin falsas expectativas dadas por la sociedad, que dicta tus necesidades y trastornan tu forma de pensar, haciendo de lo efímero y mundano lo vital, aprende de la naturaleza para vivir en santa simplicidad para poder entregarnos a los demás.
Tomando las palabras de Anthony de Melo, donde - La vida unida con el cambio, lo que no cambia está muerto. Los seres humanos distamos dispuestos al cambio, a un cambio enfocado a la sabiduría y pensamiento de San Francisco.
Paulo Freyre en su mundo simbólico del hombre, manifiesta que la lectura del mundo antecede a la lectura de la palabra. Es esa lectura del mundo la que nos hace crecer como seres humanos hacia unos valores espirituales que debemos de transmitir como un texto de buena enseñanza.
Comprendamos el mundo leamos esa realidad, aprendamos de nuestra hermana menor la naturaleza quien se entrega sin reparos nos ama y solo busca nuestra felicidad. Cuan sabia es la naturaleza puede dar a los demás.
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